martes, 22 de enero de 2013


BODEGA CAMPO VIEJO/IGNACIO QUEMADA ARQUITECTOS



La bodega Campo Viejo se sitúa en un altiplano sobre el valle del Ebro, La Rad de Santa Cruz, cubierto por 37 hectáreas de viñedo ondulado, con vistas panorámicas en todas las direcciones.  El programa se desdobla, de manera que la zona para recibir a las visitas se sitúa sobre el viñedo a modo de château mientras la bodega, cuyo tamaño, 45.000 m², hace impensable situarla sobre el cerro, se construye haciéndose parte de él, a la manera de una obra de land art, quedando oculta desde el viñedo.

La eficacia y racionalidad deseables en unas instalaciones modernas no son incompatibles con el uso ancestral de enterrar las bodegas sino que, al contrario, enterrar supone conseguir de manera natural las condiciones idóneas para la elaboración y crianza del vino: entrada uva por gravedad, serenidad, oscuridad, estabilidad de temperatura y humedad, ventilación pausada y natural. Enterrar el edificio supone también mayor facilidad para acercarse, con maneras actuales, a la experiencia arquitectónica de las bodegas tradicionales: espacios oscuros, serenos, muy marcados por la forma y textura de las paredes y por las escasas entradas de luz exterior.  Es la cueva, la luz natural que se cuela por una grieta, la luz artificial indirecta y tenue, el gran vacío después de un paso estrecho, una vista sobre el paisaje al final del túnel, esas sensaciones espaciales que todos tenemos en la memoria.

Al situarse en el borde del altiplano, la construcción enterrada se asoma para tomar aire y luz,  configurando el perfil del cerro, pasando a formar, tímidamente, parte del paisaje.  Las fachadas de hormigón terroso, rojizo como uno de los estratos que aparecieron al excavar, se construyen por apilado de estratos horizontales, de escala exagerada y tectónicamente intensos, que dan al conjunto aspecto de formar parte del terreno, de haber estado siempre allí dentro, y de que la misma erosión que ha hecho aparecer la roca rojiza en el frente hacia el río del vecino Monte Cantabria, lo ha dejado a la vista.  Las fachadas terrosas continúan hacia el interior de la bodega, dando forma primero al patio de entrada, que centraliza al modo tradicional todos los accesos a la bodega, y después a la galería, la cueva, que articula el edificio y que da paso a través de sus oquedades a los distintos espacios.

La bodega enterrada se organiza en dos volúmenes de dos plantas, la nave de depósitos de Elaboración y Almacenamiento de 15.000 m², de 12 a 16 m de altura, y un segundo volumen rectangular de 12.000 m² que alberga la nave de Crianza en Barricas en el piso inferior, de 7 m de altura, y los espacios de Crianza en Botella, Envasado y Almacén en la superior, de 6,5 m.  Estos  espacios comparten cualidades: estructura ordenada y modulada para su mayor aprovechamiento y versatilidad, ventilación  cruzada natural y control de constantes. El color gris humo de paredes y techos y la luz indirecta  que matiza la estructura, proporcionan el ambiente sereno y reposado adecuado para el vino.

Con acceso independiente por un camino rural que atraviesa el viñedo, los edificios Social y de Oficinas, que suman 1.000 m², se sitúan, dialogando entre si, en el extremo noreste del cerro, su punto más alto, con vistas privilegiadas.  Los dos  volúmenes nítidos de piedra y madera, con pocos pero intencionados  huecos encuadrando el paisaje, tienen  a la vez el carácter protector de un guardaviñas y el aspecto lúdico de una casa de campo. Protegen sus espacios interiores en los días duros, a la vez que se prolongan hacia el viñedo en terrazas cubiertas por marquesinas, para disfrutar de los días placenteros
Desde el edificio social se inicia el recorrido de visita a la bodega, sinuoso, que tiene su punto culminante en la visita a la nave de Crianza en Barrica, un vacío de grandes dimensiones, flanqueado por la sala de Crianza en Botella, que se recorre a través de una pasarela que desciende hasta las barricas y vuelve a subir hacia una terraza sobre el paisaje.


Arquitectos: Ignacio Quemada Arquitectos
Ubicación: Logroño, La Rioja, España
Colaboradores: Javier Montoya, Imanol Iturria, Leticia Uribe, Maitane Urdangarín
Estructura: Javier Valle
Instalaciones: Técnicas Agroindustriales
Área: 45,529 m2
Año Proyecto: 2003
Fotografías: Duccio Malagamba

lunes, 21 de enero de 2013


NEO BANKSIDE/ROGER STIRKHARBOUR



NEO Bankside comprende 217 unidades residenciales en cuatro pabellones hexagonales de entre 12 y 24 pisos y un bloque de oficinas de seis plantas, situado junto a la Tate Modern, uno de los museos más visitados del mundo.
Todos los edificios del régimen siguen el ejemplo del contexto inmediato y la calidad de todo el conjunto – en lugar de las piezas individuales – que crean drama. Los consejos generales de diseño en el antiguo patrimonio industrial de la zona durante los siglos 19 y 20, son en respuesta a un lenguaje contemporáneo que reinterpreta la coloración de los materiales y el carácter arquitectónico local. Los pabellones de acero y vidrio se integran perfectamente en el paisaje de Bankside. Los pabellones con su sistema han eliminado la necesidad de muros estructurales internos y crean espacios muy flexibles en el interior de los apartamentos. El arriostramiento está situado fuera del plano de revestimiento que le permite ser expresado como un sistema distinto y legible que da el esquema de gran parte de su lenguaje carismático. Torres elevadoras acristaladas proporcionan a todos los ocupantes excelentes vistas de Londres y el río, y una expresión dinámica de la circulación vertical en el lado oriental de cada edificio.

Un espacio público generoso, también se crea a nivel del suelo con un paisaje que define dos vías públicas claras a través del sitio conectando los jardines junto al río fuera de la Tate Modern hasta Southwark Street. La permeabilidad a través del sitio fue un factor clave para el diseño y la disposición imaginativa de los pabellones proporciona a los residentes con alojamiento generoso y luz máxima.

Paisajistas Gillespies ha creado una serie de espacios ajardinados ricamente detallados alrededor de la huella de los pabellones de los departamentos. El paisaje final incluye la siembra suave inspirado en los bosques nativos, equilibrando perfectamente con las líneas contemporáneas de los edificios. Excepcionalmente, en el corazón de una ciudad, los espacios al aire libre ofrecen oportunidades a los residentes de relacionarse con la naturaleza, y crear un nuevo micro-entorno ecológico establecido en este entorno urbano.

El diseño del paisaje fue desarrollado para proporcionar óptimos jardines privados, mientras que los separa claramente de las vías públicas. Una estrategia innovadora de paisaje se introdujo desde el principio para definir el umbral entre el espacio privado y de acceso público. Esta definición se ha logrado mediante el uso de bermas ricamente plantadas, fosos revestidos de piedra, estacas forradas de piedra y senderos estrechos que se combinan para crear un fuerte sentido de la identidad del sitio.

Arquitectos: Rogers Stirk Harbour + Partners
Ubicación: Tate Modern, Bankside, London Borough of Southwark, Londres SE1, Reino Unido
Arquitectos Del Paisaje: Gillespies
Año Proyecto: 2012
Fotografías: Edmund Sumner, Rogers Stirk Harbour + Partners, Gillespies


viernes, 18 de enero de 2013


BIBLIOTECA CAN BARÓ/SIERRA ROZAS ARQUITECTES
Por: Giuliano Pastorelli



El lugar destinado a la ampliación y todo el entorno de Can Baró, conservaba el encanto de aquellas zonas donde la diversidad y la falta de unidad hacía necesaria una respuesta contundente, lógica y meditada. La ampliación nace de la topografía, como continuidad de la misma, buscando una fusión entre el edificio y el espacio público, de manera que el espacio público no es tratado como aquello que encontramos entre los edificios, sino que queda integrado en la propia arquitectura, y el espacio arquitectónico es aquello que encontramos escondido o camuflado dentro la topografía.

El edificio responde al entorno que le rodea, con unos condicionantes de partida: el edificio existente y un gran vacío irregular de geometría compleja y con un considerable desnivel topográfico. El nuevo edificio, en su aparente complejidad formal, se puede resumir sencillamente como una pieza hecha a medida del lugar, construida o modelada con aquello que no podemos tocar, pero sí percibir: luz-sombra, vacío-lleno, abierto-cerrado, cálido-frío…

La reforma de Can Baró , masía de principios del siglo XX protegida dentro del catálogo del patrimonio Histórico Artístico del municipio, se aborda de forma íntegra conservando, únicamente, los cerramientos de fachada. A nivel de composición de la envolvente solamente se interviene de forma meticulosa en aquellos puntos donde se hace necesario con el fin de devolver al edificio la identidad que le corresponde. La nueva cubierta y los vidrios del lucernario, situado en la misma, se convierten en un gran captador fotovoltáico.

Aprovechando el fuerte desnivel, la nueva ampliación se muestra como una continuidad de la topografía del lugar, parte de la cubierta se transforma en alfombra horizontal  como prolongación del espacio de acera de la calle superior constituyéndose en plaza pública. Esta plaza, que sube en pendiente buscando las mejores vistas, culmina en el punto más alto como mirador en un lugar privilegiado. A partir de aquí, el edificio no se entiende como edificio, sino que se trata del propio terreno del lugar que desciende y se modela para acabar transformándose en un espacio donde albergar el programa de la biblioteca, las cubiertas comienzan a romperse bajando como  topografía que desciende buscando el diálogo y relación con las edificaciones vecinas. El juego de cubiertas que suben, bajan, se quebrantan…es el mecanismo que permite, simultáneamente, ganar altura a los espacios interiores y, a la vez, filtrar y captar la luz natural para  iluminar los espacios más interiores.

Dentro, los dobles espacios acabarán de llevar la luz a los espacios más inferiores. A nivel de piel, en planta baja se opta por un cerramiento el máximo vidriado con el fin de dar transparencia y anunciar lo que dentro se produce, como si fuese un escaparate, más arriba los espacios tan solo se abren en puntos muy concretos y controlados, buscando de forma selectiva las mejores vistas, permitiendo espacios más tranquilos y aptos para la lectura, preservando tanto la propia intimidad como la de las edificaciones vecinas que le rodean. En el interior todo se articula en secuencias y espacios que cambian constantemente con simultaneidad de espacios diáfanos, dobles espacios, visiones diagonalizadas, vistas muy controladas y múltiples entradas de luz cenital.

El proyecto de mobiliario interior acaba de reforzar las trazas arquitectónicas.

Aquello nuevo y aquello existente se relacionan entre si, con el máximo respeto, por analogía y contraste. El uso de materiales comunes en reforma i ampliación, tanto en el interior como en el exterior, y el uso de un mismo lenguaje formal y espacial acaban de maclar e interrelacionar los dos edificios.

La intervención supone también la urbanización de todo el entorno de la biblioteca, con claras mejoras de conectividad peatonal.

Arquitectos: Sierra Rozas Arquitectes
Ubicación: Carrer Sant Salvador, 25, 08757 Corbera de Llobregat, Barcelona, España
Equipo De Diseño: Antonio Sierra, Ana Belén Rozas
Estructuras: Manuel Arguijo
Instalaciones: Lluis Duart
Promotor: Ayuntamiento de Corbera de Llobregat
Área: 1,542.60 m2
Año Proyecto: 2010
Fotografías: Jordi Bernadó

lunes, 14 de enero de 2013



PLAYMAKER SHOWROOM/DRA&U


El área del proyecto se encuentra cerca de Roma, en el Parque Castelli Romani. Antes de la intervención, en la zona del proyecto existía una antigua cubierta abandonada desde hace más de 15 años. El encargo fue diseñar las nuevas oficinas y un showroom para una empresa de consultores de estilo, producción y modas. La imagen requerida por el cliente para este proyecto era una estructura que refleje su forma de trabajo dinámico y al mismo tiempo tener un espacio donde el interior es visible desde el exterior, a modo de tienda.

En el interior se ha configurado una estructura geodésica que une y mantiene en tensión el suelo y la cubierta. La estructura es autosuficiente, y parece que se ha cristalizado en su posición actual. Su importancia también es dinámica ya que durante el día parece una piedra opaca y áspera. Por la noche, en cambio, se ilumina tomando importancia desde el exterior. Esta estructura se compone de 144 triángulos de madera; el corte se realiza a través de máquinas CNC de 5 ejes y cubierto con paneles delgados de superficie sólida (3mm) que garantiza su transparencia a contraluz. El concepto de tienda que se ha logrado a través del uso del vidrio laminado sin marco vertical, en todos los lados de la sala de exposición. Esto ha resultado en una continuidad visual entre el interior y el exterior y entre la arquitectura y el entorno natural.

La intención de mantener el edificio totalmente vidriado ha creado varias cuestiones relativas a la eficiencia energética del edificio en invierno como en verano. Sin embargo, la conformación espacial del edificio y la elección de los materiales también se ha estudiado desde el punto de vista de la sostenibilidad ambiental y económica. Este proceso se llevó a cabo mediante el uso del software paramétrico BIM (Building Information Modeling) y el cálculo de la energía dinámica, teniendo así, en una etapa temprana del desarrollo del proyecto, todos los datos relativos al consumo económico y energético del edificio.

La sala de exposición se eleva por encima del suelo con el fin de crear un espacio ventilado para disponer de la humedad y el gas radón presente en el suelo de origen volcánico. Para las ventanas se ha utilizado un vidrio laminado triple con espacio intermedio con el fin de tener una mejor transmitancia térmica. La forma del techo, cubierto con paneles de aluminio, fue diseñada por el estudio de la trayectoria del sol durante los días de solsticio de verano y de invierno.
 En verano, los ventanales reciben sombra durante las horas de mayor calor y reducen el efecto invernadero. También se han incluido de las ventanas vasistas (con apertura temporizada) por encima de las puertas de entrada para tomar ventaja de la refrigeración pasiva por la noche. En invierno, el sol está más bajo en el horizonte a través los vidrios y calienta el suelo que actúa como un volante de inercia térmica. Para la mayoría de los días, se garantiza un alto porcentaje de luz natural que permite un ahorro considerable en el consumo de la iluminación artificial y al mismo tiempo mejora la calidad del color (esencial para el tipo de actividades realizadas por la empresa) y minimiza el estrés visual de los trabajadores.
Finalmente, respecto a la planta, el edificio está equipado con una bomba de calor (aire-agua) para la calefacción-refrigeración, que usa fuentes de energía renovables, tales como el aire. Éste se combina con el sistema de paneles fotovoltaicos montados en la cubierta del edificio haciendo autosuficiente a la oficina casi en un 100%. El jardín ha sido diseñado para incluir domos circulares de hierba, mientras que los suelos son de gravilla para permitir el drenaje adecuado del agua de lluvia y reducir al mínimo el efecto de “isla de calor” en verano.

Arquitectos: DRA&U
Ubicación: Roma, Italia
Equipo De Proyecto: Giorgio Pini, Simone Luciani, Livia Campana
Ingeniería Estructural: Giuseppe Picchi
Proyecto Ejecutivo: Annapina Di Filippo
Geodésica: Simone Luciani, Yana Ivanova
Año: 2012
Fotografías: Fabio Paperetti


viernes, 28 de diciembre de 2012



CASA P/HEIDERICH ARCHITEKTEN




A lo largo de varios años y durante muchos viajes, los clientes – una pareja joven con un gran interés en la arquitectura – se había formado ideas específicas e imágenes mentales de lo que querían para su casa. La luz natural y la luz artificial jugaron un papel central en sus  consideraciones, la relación exacta entre las habitaciones, las vistas, incluso un concepto de planta fue entregado a los arquitectos.
La luz en su visión se convirtió en la cuarta dimensión de la arquitectura. Para ayudar al proceso, los clientes habían recopilado varios cientos de fotos muy atmosféricas y descripciones detalladas de las situaciones cotidianas que iban a experimentarse dentro de su nueva casa.

Durante las conversaciones iniciales se dio una interacción intensa entre los arquitectos y los clientes, mostrando un amor mutuo por los detalles y generando un intercambio dinámico durante todo el proceso.

El resultado de esta colaboración es un concepto de construcción muy personal, que refleja los intereses de todas las partes implicadas. Una composición estructural establecida sobre una base de piedra revestida con una placa de metal doblada color champán que envuelve un paralelepípedo de madera, que a su vez es semitransparente.

Las reglas formales de la composición estructural y la elección de los materiales y los interiores recuerdan edificios de los años 60 y principios de los 70. Los principales materiales se reducen a roble, ladrillo, piedra y aluminio.

La zona de entrada conduce a un área de servicios y lavadero por un lado y a la zona de trabajo por el otro. Siguiendo en línea recta desde la entrada se encuentra la cocina y el salón-comedor con escaleras que conducen al piso superior que se posiciona como una escultura de luz por la noche. El piso superior cuenta con un dormitorio con vistas panorámicas impresionantes, un walking-closet y un amplio baño.

Las grandes puertas correderas eliminan la separación entre el interior y el exterior, a través de una zona cubierta que complementa la planta de la habitación. A la derecha de la piscina, justo fuera de la zona de estar, se dispusieron terrazas de madera.

Los ladrillos de la planta baja vienen de Münsterland y fueron elegidos por su tono café y algunas inclusiones de oro como resultado del proceso de cocción. Las ventanas son de madera de roble con marco de aluminio en el exterior. El revestimiento de aluminio oxidado de la planta superior, se divide en segmentos de 1,75 m. El revestimiento de madera de la planta superior está hecha de álamo tratado térmicamente.

Todos los muebles, a excepción de las sillas y una mesa, se diseñaron a medida específicamente para esta casa. La sección de la cocina se pensó como una unidad plegada que pasa a través de una pequeña biblioteca y en la oficina se convierte en un elemento central.

En el edificio se da un enfoque especial a la iluminación. La luz del día, por un lado, es abundante y controlada mediante sistemas de celosías. Por otro lado, se diseñó con mucho cuidado la iluminación artificial tanto para el interior y el exterior. Debido a la gran importancia de la luz para los clientes, el concepto de iluminación fue diseñado e implementado por los especialistas de la empresa Kober Light Design Engineering.

El diseño busca lograr una interacción equilibrada entre los espacios luminosos que se abren hacia el jardín y los cuartos privados un poco más sombríos en el piso superior, los que permanecen escondidos de las vistas desde el exterior. El resultado es un edificio claramente dividido en dos secciones por la luz incidente.

El concepto de iluminación artificial genera ambientes contrastantes en la planta baja y alta en diferentes momentos del día y en las diferentes estaciones y los interpreta en una arquitectura nocturna que a su vez refleja a sus ocupantes y su estilo de vida.

Al igual que los muebles, la luz al interior de la casa fue creada “a medida”. Las carcasas de las luminarias fueron selladas en el techo de hormigón solamente una vez que se definieron las posiciones de ciertos muebles importantes, como el gran sillón de la sala de estar o la mesa del comedor.

El éxito del concepto de iluminación se basa en una amplia participación de los clientes en el proceso de planificación y un intenso intercambio entre todos los involucrados. Los criterios claves para la iluminación fueron el confort visual, los colores claros y naturales, pero también su flexibilidad y posibilidades de regulación.

Las áreas de trabajo en la cocina son iluminadas por luces bajas, el sofá está iluminado por proyectores orientables con lente de contorno ovalado, dejando el rayo invisible e iluminando el sofá precisamente como una escultura en medio de la habitación. De esta forma las luminarias pueden emitir sus rayos en un ángulo de 15° sobre el sofá, proporcionando perfectas condiciones visuales para la lectura. De esta forma las luminarias pueden emitir sus rayos en un ángulo de 15° sobre el sofá, proporcionando perfectas condiciones visuales para la lectura.



Arquitectos: Heiderich Architekten
Ubicación: Dortmund, Alemania
Área: 330.0 m2
Año: 2012
Fotografías: Thomas Mayer
Ingeniería Estructural: Lederhose & Wittler
Iluminación: LDE Kober
Área Del Terreno: 3334 m2

miércoles, 26 de diciembre de 2012


MUSEO DE ARTE TIGRE/PABLO PATER & LUIS DUBOIS


El Museo de Arte Tigre, diseñado por los arquitectos Pablo Pater y Luis Dubois, el año 1902, fue declarado Monumento Historico Nacional en 1979 y, durante los últimos años, ha sido completamente renovado.
El edificio es un exponente de la arquitectura académica impartida en la Escuela de Bellas Artes de Paris, donde los arquitectos adoptaron un estilo afrancesado y ecléctico.

Se trata de una planta muy compacta, con una fachada simétrica marcada por mansardas de cinc, una lucarna superior y dos pequeñas torres redondeadas en los ángulos, y una escalera que indica la entrada.

Las fachadas laterales no tienen la misma calidad ni fuerza que la que mira al río Lujan. Se distingue la preocupación de los arquitectos por crear lugares exteriores donde los usuarios del club pudieran tener la posibilidad de realizar actividades al aire libre, en comunicación con la naturaleza que brinda el río, y las islas vecinas, a través de, entre otras cosas, las galerías y terrazas que se encuentran en todas sus fachadas.

La característica mas importante de la identidad de este edificio es la forma de acercarse al río mediante una gran pasarela, construida pocos años después por los mismos arquitectos, con doble columnata y terraza en la planta alta, adornada con faroles y molduras que permitían la cercanía del río y sus múltiples paisajes, los barcos y la llegada al Club en los yates de la época.

El acceso principal terrestre se encontraba abajo, por donde llegaban los autos, carruajes y los visitantes que venían en un tranvía que los acercaba al Club desde la estación de tren de Tigre.

Hacia la década del 30, sus elegantes salas dejaron de funcionar como casino y su actividad como club social comenzó a declinar, hasta su cierre definitivo en 1933. En el año 1974, se expropió el edificio del ex Tigre Club y pasó a formar parte del patrimonio municipal. En el año 1979 fue declarado Monumento Histórico Nacional. Once años después, en 1998 y bajo la Intendencia de Ricardo Ubieto comenzaron las obras de restauración y rehabilitación. La obra demandó cerca de 8 años para finalizar los trabajos de restauración y acondicionamiento.

Finalmente en octubre de 2006 fue reinaugurado como Museo de Arte Tigre (MAT) y dotado de una importante coleccion de arte argentino.


Arquitectos: Pablo Pater, Luis Dubois
Ubicación: Tigre, Buenos Aires Province, Argentina
Referencia: Saiegh, Isabel Diana “Museo de Arte Tigre, 100 años y más : 1912- 2012″ / Isabel Diana Saiegh y Paul Pater. – 1a ed. – Tigre: Museo de Arte Tigre, 2012.
Año Proyecto: 1912